Y probablemente la única.
La Banque de France legisla sobre las cuentas de terceros: los operadores que gestionan dinero que no les pertenece y que deben devolver al tercero correspondiente.
Toda empresa francesa que gestione cuentas de terceros debe ser un banco o disponer de una exención de licencia bancaria otorgada por la ACPR (Autorité de Contrôle Prudentiel et de Résolution).
Esta exención garantiza la seguridad de tus fondos, además de total transparencia y separación entre los importes recaudados para cada evento.